¿Que es esto?

Bienvenid@s

Bueno, este espacio fue creado para publicar mis historias que me invento XD, y de paso, con la ayuda de ustedes, mejorar mi escritura (tal vez) pero es probable que no solo lo utilize para eso, ya veremos en que se convierte este blog mas adelante jeje.

lunes, 1 de agosto de 2011

Frio Invierno: Capitulo 2

Han sido como 50 años desde la ultima vez... pero aqui estoy molestando de nuevo, gracias a mi amiga que a cada rato me dice que siga esta historia jeje

Capitulo 2:

Alfred suspiró, y por enésima vez se removió en búsqueda de una posición más cómoda. Se maldijo nuevamente por haberle cedido su cama a la chica de cabello platinado que había encontrado en aquel callejón, también maldijo a su ex tutor por haberle inculcado modales ingleses que no hacían más que incomodarle la vida, o en este caso el sueño.
Cualquier otra persona se habría acomodado perfectamente en ese sofá-cama, cualquiera menos Alfred, que como buen estadounidense amaba la libertad y moverse a sus anchas. En su cama tamaño King podía perfectamente dar unas cuantas vueltas sin miedo a caer, estirar la mano o la pierna en cualquier dirección sin que sus extremidades queden en el aire o choquen contra algún espaldar.
Volvió a suspirar, esta vez maldijo a su compañero de clases y rival: Iván, el hermano mayor de la joven a ahora reposaba en SU cama. Sabrá Dios que clase de discusión tuvieron para que la chica haya huido de su casa sin querer regresar. Giró su cabeza y vio a Natasha durmiendo plácidamente, su largo pelo caía como cascada a los lados de su cabeza, las facciones de su cara eran tan finas que se le hacia un poco difícil creer que tenía algún parentesco con aquel ruso que, en su opinión mas bien parecía un villano salido de un comic.
Cierto, Natasha parecía un ángel… pero su comportamiento era el de un demonio. Y es que la chica era bastante engañosa: Luego de que se desmayara prácticamente en sus brazos, el rubio la cargó e ignorando la petición de la muchacha se encaminó a la casa de su compañero de clases.
Grave error. La chica despertó cuando faltaban unos cuantos metros y una expresión de espanto se asomó en su rostro al reconocer el lugar, pero no duró mucho. Antes de que el rubio pudiera decir algo una navaja apretaba contra su cuello amenazando con hacerlo sangrar en cualquier momento. Alfred jadeó de la sorpresa.
- ¿Quién eres tú y a donde me llevas? – preguntó Natasha con una voz y mirada gélidas.
- Soy Alfred el compañero de clases de tu hermano Iván ¿no me recuerdas? Y bueno, obviamente te llevo a tu casa – respondió tranquilamente, pues no sospechaba que tan mortífera era la chica que tenía en brazos.
- Te dije que no me llevaras a mi casa – reclamó la muchacha sin apartar la navaja.
- ¿Entonces querías que te dejara congelando en el callejón? – preguntó medio en broma.
- Es preferible -  respondió la soviética sorprendiendo al estadounidense.
Acto seguido hizo ademan de bajar de los brazos del rubio, sin embargo este no la dejó. Molesta, la muchacha preguntó qué era lo que pretendía. Alfred alegó que no era correcto que una señorita pasara la noche en la calle así que iba a entregarla a sus hermanos. Apenas había acabado de explicar sus intenciones cuando un hilo de sangre escapó de un pequeño corte recién hecho en su cuello. Al bajar la vista se topó con la navaja aun clavada en su piel por la mano de Natasha.
- También pienso que una señorita no debería jugar con cuchillos – dijo mirando a la chica esta vez.
- Y yo pienso que no deberías meterte conmigo – contestó Natasha con el peligro anunciándose en la voz – ahora bájame.
- Está bien – suspiró en norteamericano, pero en lugar de soltar a la chica, dio media vuelta y empezó a caminar.
Las protestas de Natasha no se hicieron esperar y a punta de golpes en insultos consiguió que Alfred le explicara a donde la llevaba.
- Ya que no quieres estar en tu casa, te llevo a la mía, te calmaras, me contaras porque no quieres volver y te ayudare a encontrar la solución a tus problemas – explico con un tono de voz alegre.
- Eso es innecesario, solo déjame por ahí, ya me las arreglare sola – reclamó mientras seguía forcejeando para que el chico la bajara – además, tú eres el rival de mi hermano ¿Por qué intentas ayudarme?
- Porque soy un héroe – dijo como si fuera la respuesta más obvia – y el trabajo de los héroes es ayudar a princesas indefensas como tú.
La palabra “indefensa” hizo que la sangre de Natasha hirviera. Intentó degollar al norteamericano varias veces de camino al apartamento donde la llevaba, pero debido a que aun estaba un poco débil bastó con que el chico la zarandeara un poco para evitar que cumpliera su propósito. Finalmente, sin fuerzas, se quedó dormida en los brazos de Alfred. Quien llegó cansado por lidiar con la soviética todo el camino y con varios cortes en el cuello. Su hermano Mathew le abrió la puerta sorprendido, sin embargo no hizo ningún comentario.
Alfred vio el reloj que colgaba en la pared. Se sorprendió al notar que eran casi las tres de la mañana y el no había dormido nada. Había pasado más de 4 horas renegando de estar durmiendo en un sofá-cama maldiciéndose a sí mismo, maldiciendo a Arthur, maldiciendo a Iván y recordando todo lo sucedido después de encontrar a la hermana menor de este ultimo. Se dio cuenta de que no solo estaba incomodo, sino que también sentía frio hasta en los huesos.
Suspiró nuevamente, se levantó dispuesto a colarse en la cama de Mathew. Pero al pasar a la par del teléfono recordó que no le había avisado a Iván que había encontrado a su hermana. Se preguntó si el ruso no estaría preocupado, después de todo, él mismo se preocupaba por Mathew cuando recordaba que tenía hermano. Pero recordando la reacción de Natasha cuando intentó llevarla a su casa, pensó que ella no quería ser encontrada por sus hermanos, así desistió de la idea.
Al meterse en la cama de su hermano fue imposible no despertarlo. Inmediatamente su gemelo le preguntó qué pasaba, Alfred explico que no se acomodaba en el sofá-cama.
- Si no tienes suficiente espacio allí, mucho menos que lo tengas compartiendo cama conmigo – razono el menor a pesar de estar medio adormilado.
- Pero así no tendré frío – replicó Alfred, haciendo poniendo carita de perrito abandonado.
- Esta bien – suspiró Mathew – por cierto, ya le avísate a Yekaterina ¿verdad?
- ¿Que le iba a avisar a quien? – preguntó Alfred, extrañado.
- A la hermana mayor de Natasha – contestó el otro chico, al ver la cara de confusión de su hermano, explicó – Yekaterina es la hermana mayor de Iván y Natasha es su hermana mayor.
- Aaaaahhhh – dijo el mayor cayendo en cuenta de que en ningún momento había recordado el nombre de la chica a la que había socorrido – Tienes razón, aunque Iván sea un villano, su hermana mayor es otra historia – notó que ahora era Mathew quien tenía una cara de confusión – Es que a juzgar por el comportamiento de Natasha, pensé que tal vez se había peleado con Iván, así que no creí que él estuviera preocupado, pero seguramente la otra hermana sí.
- Tengo entendido que Yekaterina ha sido como una madre para esos dos – dijo el otro norteamericano – seguramente debe estar preocupada – añadió con un poco de preocupación en su voz, cosa que Alfred no notó.
Nuevamente se levantó y se dirigió al teléfono. Una persona normal lo hubiera pensado dos veces tomando en cuenta la hora, pero Alfred simplemente no prestaba atención a nada, todo lo que quería era irse a dormir en paz. Marcó el número telefónico de la casa del ruso y contra todo pronóstico, Iván le contestó.
- ¿Hola? – sonaba un poco alterado, lo que sorprendió al norteamericano, pues incluso cuando se peleaban mantenía un tono calmado y una sonrisa aparentemente inocente. Entonces comprendió que no había sido el único que había pasado la noche en vela.
Alfred le informó que había encontrado a su hermana, y sorpresivamente se vio abordado por una lluvia de preguntas que fue incapaz de responder inmediatamente. Luego de un rato, cuando ya el ruso se había calmado un poco, le explico la situación. Recibiendo a cambio un par de amenazas si se atrevía a hacerle algo a Natasha.
- Entonces iré mañana – el ruso hizo una pausa, Alfred imagino que estaba pensando lo mismo que él – mejor dicho, hoy – si, estaban pensando lo mismo – antes de ir a clases a traerla de vuelta.
- Eso será sobre mi cadáver – dijo el estadounidense, sorprendiendo a Iván – tu hermanita no quiere regresar a su casa, por eso tuve que traerla a la mía.
-Está bien – suspiró el ruso – iré a ver qué le pasa.
A decir verdad iba a decir que era su hermana y no iba a permitir que permaneciera más tiempo fuera de casa, pero conociendo a Alfred sabia que se opondría y que terminaría embarcándose en una discusión que podía durar lo que quedaba de la madrugada, y él necesitaba dormir.
- Gracias por avisarme Alfred – el estadounidense se sorprendió, era la primera vez que Iván le daba las gracias por algo – pero sobre todo gracias por recoger a Natasha.
- No hay de que, después de todo solo hice mi trabajo como héroe – respondió Alfred con el ego por las nubes. Inmediatamente Iván colgó el teléfono molesto – Este Iván, no soporta que le digan la verdad – comentó para sí mismo.
Finalmente Alfred pudo colarse nuevamente en la cama de Mathew para descansar y durante el transcurso de la madrugada botarlo de la cama.
Continuara…

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Y eso es todo por hoy, hasta el 2012 XD es decir, hasta que tenga otro momento de inspiracion....


Matta nee~

1 comentario:

  1. Se puso algo violento en esta segunda parte jajaja la verdad no me lo esperaba xDD hubo sangre! D:
    terminá antes del 2012 ewe! me gusta tu historia owo segui escribiendo ^w^ espero la proxima parte .O. saludos :3

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